Rosácea

Medicina Dermatólogica avanzada en Madrid

rosácea

¿Qué es la
Rosácea?

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que afecta principalmente a la cara, aunque también puede manifestarse en otras áreas del cuerpo. Se caracteriza por enrojecimiento facial persistente, vasos sanguíneos visibles, y brotes de granos o pápulas inflamatorias similares al acné.
Esta afección puede variar en gravedad y los síntomas pueden aparecer y desaparecer periódicamente.

Información de la Rosácea

Es importante conocer los síntomas de la rosácea. Entre los que destacamos: 

  • Enrojecimiento facial persistente, especialmente en la zona central del rostro.
  • Telangiectasias (vasos sanguíneos visibles).
  • Brotes de granos o pápulas inflamatorias, a menudo con pus.
  • Sensación de ardor o escozor en la piel afectada.
  • Piel seca, áspera o escamosa.
  • Ojos secos, irritados o con sensación de arenilla (rosácea ocular).

Existen varios tratamientos que pueden ayudar a controlar los síntomas de la rosácea y reducir la frecuencia e intensidad de los brotes. Estos pueden incluir medicamentos tópicos, medicamentos orales, terapias láser y cambios en el estilo de vida para evitar los desencadenantes conocidos.  

Es importante trabajar siempre con médicos dermatólogos especializados para desarrollar un plan de tratamiento individualizado y gestionar efectivamente la rosácea. Ponte en contacto con DERMACUE para realizar un correcto diagnóstico y tratamiento personalizado.

Tipos de Rosácea

La rosácea se puede clasificar en varios tipos, que pueden variar en cuanto a los síntomas y las características de cada uno de los tipos:

«La prevención y el diagnóstico temprano son los cimientos de una piel saludable y sin enfermedades.»

Dr. Pablo de la Cueva

¿Qué tipos de Rosácea se puede sufrir?

5

Rosácea eritemato-telangiectásica:

Se caracteriza por enrojecimiento persistente en el rostro, a menudo acompañado de vasos sanguíneos visibles (telangiectasias) en la piel.

5

Rosácea papulopustular:

La rosácea papulopustular conocida también como rosácea inflamatoria, se presenta con enrojecimiento facial y la presencia de pápulas (pequeñas protuberancias rojas) y pústulas (pequeñas protuberancias llenas de pus) en la zona central del rostro.

5

Rosácea fimatosa (rinofima):

La rosácea fimatosa es menos común y se caracteriza por el engrosamiento de la piel y el aumento del tamaño de la nariz, a menudo con una textura irregular y bulbosa.

5

Rosácea ocular:

La rosácea ocular se presenta con síntomas como sequedad, irritación, sensación de cuerpo extraño en los ojos, enrojecimiento y sensibilidad a la luz. Este tipo de rosácea puede presentarse junto con otros tipos de rosácea o de forma independiente.

5

Dermatitis seborreica del área genital:

La Dermatitis seborreica del área genial es la menos conocida y por ello está infradiagnostica e infratratada. Pero la realidad es que la dermatitis seborreica también puede afectar a las zonas genitales, presentándose con enrojecimiento, descamación y malestar en la piel en la zona genital.

Es importante destacar que los síntomas de la rosácea pueden variar ampliamente entre los individuos y que algunas personas pueden experimentar una combinación de varios tipos de rosácea. Además, el tratamiento y la gestión de la rosácea pueden diferir según el tipo y la gravedad de los síntomas, por lo que es importante consultar a un dermatólogo para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

Si tienes un síntoma similar, te recomendamos que agendes una cita en DERMACUE y analizaremos con detalle tu caso.

Dermacue

Tratamiento de la Rosácea

Aunque no existe una cura definitiva para la rosácea, hay tratamientos disponibles para ayudar a controlar los síntomas y mejorar la apariencia de la piel afectada. Estos pueden incluir medicamentos tópicos, como cremas y geles, así como medicamentos orales, y en algunos casos procedimientos médicos como la terapia láser o la terapia con luz pulsada intensa (IPL).
Es importante tratar este tipo de enfermedades con un médico dermatólogo para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento personalizado.